Jpelirrojo, una y mil facetas

 


Jpelirrojo lleva mucho tiempo superándose a sí mismo, y enseñando que nada es imposible en esta vida. Nacido en Madrid, en 1985, ha sabido llevar desde el inicio, el lema de levantarse tras cada obstáculo, y seguir viviendo tal y como lo desea. Como todos, ha pasado por muchas fases y cambios. Sin embargo, por el simple hecho de estar en el mundo de Internet, quizás haya recibido más críticas de lo normal, como cualquier personaje público. Él ha seguido su camino, sin importar lo que la gente le dijera, pues es algo que se aprende a llevar cuando te mantienes tanto tiempo en el ojo del huracán. Empezó su paso en Youtube allá por el 2006, convirtiéndose en uno de los padres de la plataforma en España. Seguro que, si os muestran una foto suya, al menos os sonará su cara, o la palabra “rutilófilo” que tanto puso de moda. Estuvo presente en numerosos momentos de muchos niños, que ya no son tan niños, y de jóvenes, que ahora son algo más mayores. Por la forma en la que afronta la vida y el reflejo que transmite con su humor, de que hay que exprimir cada momento, ha conquistado a muchas personas en la Red. Una de sus pasiones que quizá no sepan tantos es la música. Como a muchas personas, esta le dio un giro a su vida y le hace transmitir todo lo que siente. Por sus venas, siempre correrá la clave de sol, que lleva tatuada en el cuello.



Con su habitación de fondo, y una pelota anti estrés en las manos, que mueve cada vez que se explica, Jp se muestra dispuesto a contestar lo que sea. Siempre con una sonrisa. Las primeras imágenes que tiene de su infancia, son en el Parque del Retiro y la guardería. “Recuerdo que ya me gustaba una chica” menciona entre risas. En su familia nada ha sido normal, pero ¿quién tiene una familia normal? O, mejor dicho, ¿qué es una familia normal? Pocos sabrán responder a esta pregunta.

El Jp adolescente se enfrentó a situaciones poco agradables, y a parte de fumar tabaco y alcohol, consumía otras drogas para evadirse de todos los problemas que surgían en su juventud, como, por ejemplo, el maltrato por parte de su padre. Sin embargo, supo encontrar una vía de escape mucho más sana, que acabaron siendo sus amigos cercanos, y la pareja que tenía por aquel entonces. En definitiva, su círculo de confianza le dio ese empujón para decir adiós a los estupefacientes. “Rodearte de estas personas te ayuda a no necesitar de las drogas para evadirte de la realidad”, una afirmación que transmite la importancia de elegir bien con quién gastas tu tiempo, que vale oro.

En palabras mayores, asegura no arrepentirse de nada en la vida. “Me gusta quién soy hoy, y creo que todos mis aciertos y todos mis fallos, me han hecho llegar hasta donde estoy ahora” Si cambiase algo de su pasado, nada sería igual, y cree que todos los obstáculos que tuvo los superó de la mejor forma que podía en ese momento, y con las herramientas que tenía disponibles.

Antes que cualquier cosa, su pasión es la música, que surgió en él gracias a su hermana mayor, que tocaba la guitarra. A los trece años ya grababa maquetas, y poco después montó un home studio. El instinto musical acabó pasando por los tres hermanos, pues el menor, Curricé, aprendió de él: “Si yo empecé con trece, él lo hizo con once” Este último participó en La Voz 2020, quedando finalista. No es casualidad que ambos hoy se dediquen a la música.

Es difícil que el cantante te diga cuál es su disco preferido. “Es como decir cuál es tu hijo favorito” afirma. Siempre piensa que el siguiente que va a sacar superará a todos los demás. Tiene un cariño especial a todos. “Sueños rotos no iba a salir, porque se supone que dejaba la música, pero al final lo lancé” Asegura que siempre que saca un disco es por la necesidad de transmitir lo que está viviendo. Es la ventaja de no estar con ninguna discográfica, no hay presiones. “Ahora mismo llevo unos meses sin componer canciones, sólo instrumentales”, algo que dice mucho de la pureza de su música, que viene realmente desde dentro. Bajo su punto de vista, el mejor disco que ha sacado hasta el momento es Relieves, lanzado en 2020.



Portada de Relieves, su último lanzamiento.

 

En el dilema que muchos artistas tienen con la relación éxito-calidad de sus discos, él es uno más. Cuando estaba muy activo en Youtube, en la época de su disco Rutilismo, muchas de las canciones pasaban el millón de visitas, pero no se corresponden con sus mejores discos, musicalmente hablando. “Desde que no estoy activo en redes, se nota mucho el bajón, y sin embargo creo que estoy haciendo mil veces mejor música”



Portada de Rutilismo. Disco junto con su hermano Curricé.

Muchos también recordarán uno de sus sencillos más escuchados: “Una y mil partidas”, canción que llegó a muchos corazones y mentes.



 

 

 

¿Vuelta a Youtube?

La pregunta que más le harán, y la que quizás menos desee, es la de “¿volverías a Youtube?”

Lo tiene bien claro. Considera a Youtube un medio, no un fin. Además, empezó muy joven con aquello, y confiesa que a veces ha llegado a subir 24 vídeos semanales, entre todos sus canales. “. Nunca digas nunca porque no sabes lo que puede pasar de aquí a dos años, pero la persona que soy ahora es muy distinta a la que era por aquel entonces”

Su contenido era el día a día de muchas personas, que, desde diferentes continentes, admiraban lo que colgaba en Youtube. Todos aprendíamos algo de sus vídeos. Es increíble como la gente ha aprendido diferentes valores y puntos de vista a un click. “Mucha gente veía mis vídeos en vez de ver Los Simpsons o Friends. Es algo de lo que nunca me he hecho la idea”.

Aunque subir vídeos ya no lo haga, el ejercicio sigue motivando y haciendo que se supere cada día en todos sus ámbitos. Gracias a él y a lo que comparte a través de su perfil de Instagram, ha roto estereotipos en el deporte. No tener dinero para ir al gimnasio o a clases de crossfit no es ninguna excusa, pues en casa puedes seguir adaptando los tipos de ejercicios que quieres. Tanta ha sido la trascendencia de su manera de ver el deporte, que la propia revista Men´s Health publicó un artículo llamado: “Jpelirrojo, puro músculo en Instagram”.

 



Foto que aparece en el artículo de Men´s Health publicado en marzo de 2021.

 

 

 

“Fui el primer sorprendido al verlo” exclama refiriéndose al artículo. Su andadura en el mundo del deporte suma ya unos años, y es que, él mismo asegura que empezó por problemas físicos serios en su espalda, además de despejarse mentalmente. Ha trasladado su visión a una especie de curso de seguimiento que creó en las redes hace unos meses. Afirma que se siente en deuda con el mundo, al ver todo lo que su vida ha cambiado con el deporte.

Salud mental

Para finalizar, habla sobre la salud mental. Como él mismo dice, la gente tiende a idealizar a actores, cantantes… y a veces olvidamos que son personas como nosotros. Seguramente, la mayoría de los personajes públicos a los que admiramos han sufrido o sufren de ansiedad, depresión u otros trastornos. Pues bien, no necesitas ser perseguido por fotógrafos y periodistas para caer en estas enfermedades. “Lo más importante de todo, es centrarse por un lado en la parte física, porque en gran parte muchos de los procesos mentales son físicos y químicos”. Jp aconseja empezar cuidándonos físicamente, haciendo deporte, estirando, moviéndote. La segunda parte, es darse cuenta de la tortura a la que se somete a sí misma la gente que tiene un problema mental de este tipo. “Nos hablamos como no dejaríamos que nadie nos hablara. Si se nos cayera un libro en la biblioteca, y algún amigo nos insultara por ello, no querríamos a ese amigo en nuestra vida. Pero cuando lo hacemos nosotros, nos hablamos de la misma manera”. La clave se encuentra en cambiar nuestro discurso interno, y, por lo tanto, nuestra interpretación de la realidad. Por último, Jp recuerda un truco mientras que se le dibuja una sonrisa en la cara, por la forma en la que ha ayudado a sus cercanos. Este trata de ponerse una gomita en la mano, y cambiársela cada vez que tengas un problema al que no le encuentres solución. Si consigues resolverlo, no tendrás que cambiarte la pulsera de muñeca. “De esa manera, te das cuenta de cómo vas buscándole salida a tus obstáculos”.

 Jp no sabe cuánto tiempo le queda en las redes, pero tiene claro el por qué sigue en ellas: Aportar a los demás aquello que le ha servido en su vida. “En el momento que vea que no hay nadie a quien le llegue mi mensaje, a lo mejor las dejo y ya está, pero de momento lo estoy consiguiendo” dice convencido.

El secreto parece estar en perder una y mil partidas, pero seguir levantándose y seguir yendo a por ello.

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